Si estás buscando un lugar acogedor para disfrutar de buena comida en Candelaria, no puedes dejar de visitar el Restaurante Olegario. Situado en la Calle la Piscina, 9, justo frente a la playa de Olegario, este restaurante familiar tiene un ambiente súper cálido y amigable. Aquí, disfrutas de una variedad de platos que van desde exquisitos mariscos hasta opciones mediterráneas y españolas, ¡con precios que rondan entre 10,00 € y 15,00 €! No hay mejor forma de pasar el rato que compartiendo una preciosa comida con la familia o amigos a la orilla del mar.
Hablando de comida, lo que destaca aquí es la frescura del pescado, tan bueno que te hará volver por más. Desde el pulpo hasta los calamares, todo tiene ese toque casero que te hace sentir como en casa. Y no solo es la comida fantástica, sino que el trato del personal, incluido el dueño Miguel, es de lo más amable. ¡Así que no dudes en hacer tu reserva llamando al 822178987, porque Olegario te está esperando para ofrecerte una experiencia inolvidable!
Horarios Restaurante Olegario
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–23:00 |
| martes | 10:30–23:00 |
| miércoles | 10:30–17:30 |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 10:30–23:00 |
| sábado | 10:30–23:00 |
| domingo | 10:30–19:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Olegario
Dónde se encuentra el Restaurante Olegario
¡Hola, foodie! Si pasas por Candelaria, no puedes dejar de comer en Restaurante Olegario. Este lugar es de esos restaurantes de toda la vida, y después de su reforma, ha quedado no solo bonito, sino también más espacioso. La verdad es que tienen una selección de pescados y raciones que te van a dejar satisfecho. Si buscas un buen arroz caldoso, aquí lo encuentras, ¡y créeme que no te arrepentirás! Por si fuera poco, el personal es muy atento y siempre está dispuesto a hacerte sentir como en casa.
Te cuento que el ambiente es perfecto para disfrutar en familia o con amigos. He escuchado que su tarta de Ferrero es de otro mundo, pero no te olvides de probar las sardinas fritas y ese barraquito completo que es un must. La comida está riquísima, así que no te extrañe si te sale la sonrisa al primer bocado. De hecho, los precios están bien ajustados, entre 10 y 20 € por persona, lo que se siente como una ganga dada la calidad que ofrecen.
Aunque el aparcamiento puede ser un poco difícil, lo bueno es que hay opciones de aparcamiento gratuito en la zona, así que no te preocupes demasiado. Además, el restaurante es accesible para sillas de ruedas, lo que es genial para que todos puedan disfrutar de una buena comida. Ah, y un detalle que me encanta es que te señalan las restricciones alimentarias en cada plato, ¡es un verdadero plus para aquellos que necesitan estar atentos a lo que comen!
Entonces, ¿dónde se encuentra el Restaurante Olegario? Está en Calle la Piscina, 9, 38509, Candelaria, Santa Cruz de Tenerife. No dudes en hacerle una visita y dejarte sorprender por su excelente comida y servicio. ¡Te prometo que no saldrás decepcionado!
Cuál es la dirección exacta del restaurante
Ya te digo, si quieres pasar un buen rato en familia, el restaurante Olegario es una opción que debes considerar. Está justo en C. la Piscina, 9, 38509 Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, y aunque está un poco complicado aparcar por la zona, merecerá la pena el esfuerzo. Desde que llegas, el ambiente te recibe con un aire acogedor y un montón de mesas donde puedes elegir tu rincón preferido. Una vez dentro, la atención es de diez, no te preocupes, que los platos llegan rapidísimo y eso siempre se agradece cuando tienes hambre.
Hablando de la comida, ¡vaya que nos sorprendió! Optamos por unos calamares a la romana, que estaban crujientes y perfectamente fritos, además de un pulpo frito y unas gambas al ajillo que te dejan queriendo más. Las raciones son generosas, y por un precio que ronda entre los 20-30 € por persona, sientes que estás disfrutando de una buena experiencia sin que tu bolsillo sufra demasiado. Y lo mejor, después de una buena comilona, puedes pasear por la playa que está justo enfrente, porque sobre todo cuando vas en grupo, una buena caminata ayuda a la digestión.
Eso sí, hay algo que mencionar. Si te toca una mesa algo más llena, puede haber un poco de ruido y eco, pero eso es bastante normal en cualquier lugar popular. Como te digo, la combinación de buena comida y atención excepcional hace que quieras volver a repetir. Al final, nos quedamos con ganas de probar más cosas y, aunque en esta ocasión le daríamos unas sólidas 4 estrellas, no descarto que en la próxima visita nos llevemos una mejor impresión y aumentemos la puntuación.
Sin duda, el Olegario ha ganado un admirador más en este rincón del mundo. Así que ya sabes, si buscas un lugar familiar donde disfrutar de buena gastronomía y un ambiente agradable, ponlo en tu lista y prepárate para disfrutarlo. ¡Nos vemos en la próxima visita!
Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Olegario
Y ya que estamos hablando de Olegario, no puedo dejar de mencionar lo bien que se come allí. Imagina esto: un sábado a las 14:00, y el lugar estaba llenísimo, pero, a pesar de eso, el personal se movió rápido y nos buscó una mesa enseguida. Eso siempre se agradece, ¿no? La atención fue más que buena, y eso que éramos varios. Pedimos el calamar sahariano, que estaba súper rico, y el pulpo frito fue, sin duda, un espectáculo, ¡no se podía comer de lo bueno que estaba! Definitivamente hay que volver, ¿verdad?
Lo mejor, sin duda, es que, aunque éramos nueve personas, todos comimos de lujo. El ambiente era tan agradable que te sentías como en casa, y el personal fue increíblemente amable. Nos atendió Miguel, el dueño, que nos recomendó, y ¡vaya que sabía lo que hacía! Pescado del día fresco, unos calamares que te dejaban sin palabras, y esas patatas arrugadas... Ufff, ¡no puedo olvidar el arroz caldoso! Si alguna vez andas por la zona, no te lo puedes perder. Cien por ciento recomendado.
Y como amantes de la cocina canaria, hemos probado el pulpo en muchas cofradías de pescadores, pero este es, de lejos, el mejor. ¡Qué delicia de lugar! Estoy seguro que volveremos una y otra vez. ❤️ Siempre encontramos un excelente servicio y un ambiente que invita a quedarse a disfrutar un rato más.
En Olegario, lo que ofrecen es una verdadera joya de la cocina tradicional canaria, con un enfoque especial en el pescado fresco y mariscos locales. Aquí puedes disfrutar de platos como sardinas fritas, calamares, y todo tipo de arroces, además de adaptarse fácilmente a cualquier restricción alimentaria, ¡así que no hay excusas para no ir!
Cuáles son los platos destacados del menú
No sé tú, pero a mí me gusta disfrutar de una buena comida en un lugar donde me sienta bienvenido. El Restaurante Olegario, que está en C. la Piscina, 9, 38509 Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, me había parecido eso hasta hoy. He ido varias veces, y la comida siempre ha sido buena, con precios razonables que hacían feliz a mi bolsillo. Pero hoy, el servicio dejó mucho que desear.
Llegamos con una reserva hecha para cuatro personas a las 14:30 y, claro, decidimos llegar un poco antes, a las 14:00. ¡Un clásico! Pero, en vez de sentirnos bienvenidos, nos dejaron esperando fuera, como si fuéramos los últimos en la lista. Al final, empezaron a sentar a gente que llegó después de nosotros y eso me cabreó. Te juro que a las 14:27, tuvimos que recordarle al empleado que teníamos una reserva. Y su respuesta fue tan mala que, en vez de intentar solucionar el problema, se puso a faltar al respeto a mi suegra. Total, nos fuimos sin comer. Muy mal por su parte.
Sin embargo, no todo es negativo. Olegario tiene un buen calidad-precio; por ejemplo, en mi última visita, éramos cuatro y salimos a tan solo 15€ por cabeza. Y el servicio, en general, suele ser agradable y familiar, lo que a veces compensa un poco. Pero esta experiencia me ha dejado con un mal sabor de boca. Para aquellos que buscan algo rico, los chopitos fritos, el salpicón de pulpo y las papas arrugadas son sus platos destacados. Así que, si decides ir, ¡puedes disfrutar de eso! Pero, te advierto, asegúrate de tener un buen día, porque el servicio puede variar.
Cuál es el rango de precios de los platos en el restaurante
Y ya que estamos hablando de nuestros días en la isla, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Olegario en C. la Piscina, 9, 38509 Candelaria. Fue una de esas recomendaciones que recibimos de gente local y, vaya, ¡no se equivocaron! La variedad de platos es impresionante y todo lo que pedimos fue sencillamente estupendo. Desde el primer bocado, supimos que habíamos encontrado un lugar especial. Y para ponerle la guinda al pastel, el servicio fue top, con camareros súper amables que se aseguraron de que nuestra experiencia fuera memorable.
Recuerdo que fuimos cuatro adultos y una niña, y la cuenta fue de solo 25€ por persona, incluyendo postre y café. La calidad de la comida era excelente; esos chopitos fritos que pedimos estaban de muerte. Además, la atmósfera del lugar es genial para disfrutar en familia. Si no has probado los calamares a la romana ni el pulpo frito, ¡te los estás perdiendo!
Una de las cosas que más nos impresionó fue la atención al detalle de la camarera, quien nos aconsejó que no pidiéramos las papas arrugadas, ya que las raciones ya traían papas fritas de a de veras. Así que terminamos con el pulpo frito, calamares, y unas croquetas de pollo que estaban deliciosas. Y para una cena increíble para dos, la cuenta no superó los 35€. ¡Toma eso!
En cuanto a la relación calidad-precio, puedo decirte que es realmente razonable. Los platos oscilan entre los 10 y 30 euros, dependiendo de lo que elijas. Si buscas un lugar donde comer bien sin romper el banco, este es el sitio ideal. Sin duda, volveremos para seguir disfrutando de la buena comida y el servicio inmejorable.
Es un lugar adecuado para comer en familia
¡Así que ahí tienes el Restaurante Olegario! Si alguna vez te encuentras cerca de la playita y del puerto en Candelaria, no dudes en pasarte. Aunque a primera vista no llama mucho la atención, es realmente un hallazgo y, te lo digo, ¡merece la pena! Me dejé llevar por los comentarios de Google y puedo confirmar que es un sitio de 5 estrellas donde la calidad es la reina. El ambiente es totalmente desenfadado y los camareros son una maravilla, siempre dispuestos a aconsejarte con una sonrisa. Así que no te preocupes, que no te vas a quedar con hambre.
La comida es pura delicia. Empezamos con una media de sardinas: ¡pequeñitas y finas de sabor! Y los chopitos, ¡madre mía! Vinieron en abundancia y estaban espectaculares. Ah, y el plato estrella fue el Alfonsin a la plancha que no conocíamos pero quedamos enganchados. Fresco y sabroso, lo acompañamos con unas papas arrugas y un mojo picón verde que estaba de 10. De postre, una mousse de gofio que, créeme, fue la guinda del pastel. No olvides probarlo.
Lo que me encanta de Olegario es que, a pesar de que el local puede llenarse de gente en un abrir y cerrar de ojos, la experiencia es genial. Te dan un número, como en el mercado, y aunque se forme un poco de cola, el tiempo de espera bien vale la pena, especialmente con esas vistas al mar. Eso sí, si logras un sitio en la terraza, ¡será aún mejor! Ah, y no se olvidan de los detalles; al final de la comida, nos invitaron a un licorcito que fue la manera perfecta de cerrar la jornada.
Ahora, respecto a si es un lugar adecuado para comer en familia, la respuesta es un rotundo sí. Aunque puede haber algo de ruido por la gente, la comida es sencillamente deliciosa y el servicio es amable. Además, es muy asequible, así que no hay que preocuparse por el presupuesto familiar. Sin duda, Olegario es un sitio donde puedes disfrutar con los tuyos y salir contentos. ¡Así que anímate a repetir!
El restaurante tiene vista al mar
Y bueno, después de leer algunas reseñas, parece que hay opiniones bastante diferentes sobre el Restaurante Olegario. Algunas personas han vivido experiencias para olvidar, como aquella que se quejaba del servicio que era tan lento que la comida llegaba uno por uno, haciendo que todo se sintiera un poquito más aburrido. Imagínate tener que sentarte en la entrada para dar la impresión de que el lugar estaba a tope y que, en realidad, lo único lleno era tu paciencia.
En cuanto a la comida, leí sobre esas tapas que no estaban a la altura, como los chopitos que parecían más una broma que un plato. Aunque las raciones eran generosas, la calidad dejaba mucho que desear. *¿Gambas al ajillo en una sartén poco limpia?* Ni hablemos de los calamares, que parecían sobrevivientes de alguna congeladora. ¡Y esas rodajas de limón agrio! Claro que no por eso todo es negativo. Hay quienes han tenido experiencias más agradables, recomendando el pulpo y los calamares, aunque también notaron que, si vas en hora pico, la calor puede hacer que desees irte corriendo, sobre todo si no hay aire acondicionado.
Ah, y hablando del ambiente… a los que buscan una cena romántica al borde del mar, es mejor que se acerquen a la ventana del vecino. Olegario no tiene vista al mar. La ubicación puede ser buena, pero si el océano comparte la mesa, hay que mirar hacia otro lado. Al menos, si decides pasar por allí, asegúrate de elegir algo que haya sido preparado con más cuidado; ¡quizás la experiencia de otras reseñas te ayude a salir mejor parado!
Cómo es el ambiente del Restaurante Olegario
Y hablando de sorpresas, ¡qué descubrimiento más genial fue el Restaurante Olegario! Primero, permíteme decirte que aquí comer pescado es un verdadero placer, especialmente si estás en la zona de Candelaria. La variedad del menú es increíble, y lo mejor de todo es que cada plato que hemos probado ha estado súper rico. No puedo evitar mencionar la tarta de Ferrero; es un postre que jamás había probado y que ahora, cada vez que voy, ¡lo pido sin falta! Si eres un amante de lo dulce, te la recomiendo de todo corazón.
Y no se puede dejar pasar el tema de las coquinas, ¡madre mía! El sabor que le da la salsa es intenso y delicioso. Cada bocado es una explosión de sabor que te transporta. Me tiraría hablando de estas delicias un rato, pero lo bueno es que hay mucho más en el menú. Cuando fuimos, tuvimos la suerte de que el servicio fue increíble. El dueño fue muy amable y, además, las chicas que nos atendieron estaban muy pendientes de nosotros, dándonos recomendaciones sobre las raciones. Si hay algo que aprecio es cuando te asesoran bien y no te hacen pedir de más.
El ambiente de Olegario es cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en familia o con amigos. La decoración es sencilla pero muy agradable, y te hace sentir como si estuvieras en casa. Hay un vaivén de conversaciones alegres y risas, y la gente parece disfrutar cada minuto. Es el tipo de lugar donde puedes relajarte, disfrutar de una buena charla y comerte un delicioso plato sin preocuparte por la formalidad. En resumen, si buscas un sitio donde la comida y el trato sean de 5 estrellas, ¡no dudes en darle una oportunidad a Olegario!