Si estás buscando un lugar para disfrutar de unas vistas de infarto, ¡el Mirador de Abrante es tu destino! Ubicado en Agulo, en la preciosa isla de La Gomera, este mirador no solo es un punto de vista, sino una auténtica experiencia. Te eleva a una altitud de 600 metros sobre el nivel del mar, desde donde podrás observar el cautivador valle de Agulo y la majestuosa isla de Tenerife al fondo. Y no te olvides de disfrutar de su amplio restaurante bar, ideal para recargar energías después de disfrutar de esas vistas.
Ahora, aquí viene lo emocionante: al recorrer el túnel de vidrio de siete metros que se proyecta sobre el precipicio, sentirás que flotas sobre el paisaje. Puede dar un poco de yuyu al principio, pero créeme, una vez que te relajas y te dejas llevar, las vistas son simplemente espectaculares. Así que, si estás por la zona, este mirador es una parada obligatoria. ¡No olvides visitar su sitio web o ponerte en contacto directo para más info! ¿Listo para la aventura?
Horarios Mirador de Abrante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:30–16:00 |
| miércoles | 10:30–16:00 |
| jueves | 10:30–16:00 |
| viernes | 10:30–16:00 |
| sábado | 10:30–16:00 |
| domingo | 10:30–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mirador de Abrante
Qué pueblo se ve desde el mirador de Abrante
¡Hey, amigos! Si alguna vez se encuentran recorriendo La Gomera, no pueden dejar pasar la oportunidad de visitar el Mirador de Abrante. Este lugar está en el municipio de Agulo, a unos 620 metros sobre el nivel del mar, ¡y las vistas son simplemente alucinantes! Desde aquí, pueden admirar toda la costa norte de la isla y, si tienen suerte con el clima, incluso pueden ver el Teide en Tenerife. Y lo mejor de todo, ¡la entrada es gratuita! Así que no hay excusas para no ir.
Lo que hace que el Mirador de Abrante sea tan especial es su plataforma de cristal que se extiende unos 7 metros sobre el vacío. Sí, sí, escucharon bien, ¡sienten literalmente que están flotando sobre el paisaje! Para los que les gusta un poco de emoción (y no tienen miedo a las alturas), esta experiencia es única. Además, el arquitecto José Luis Bermejo ha hecho un trabajo increíble integrando la estructura moderna de vidrio y acero con el entorno natural. Es como una obra de arte que se adapta perfectamente al paisaje.
Sin embargo, hay que tener en cuenta algunos detalles prácticos. El mirador está abierto de martes a domingo, de 10 am a 4 pm. Puede que encuentren algo de esperar, pero generalmente es hasta 10 minutos. Y aunque en algunas visitas he oído comentarios sobre el estado de la cafetería y el trato del personal, la vista sigue siendo lo que realmente importa, ¿no? Eso sí, asegúrate de revisar si hay alguna restricción o mantenimiento antes de ir, especialmente si querías disfrutar de un café en la terraza.
Otra cosa que no se pueden perder son las rutas para llegar hasta el mirador, que son rodeadas de naturaleza impresionante. Y si se preguntan ¿qué pueblo se ve desde el mirador de Abrante? ¡La respuesta es Agulo! Desde allí, tienen una vista panorámica que combina lo mejor de la naturaleza con un toque cultural. Así que, ¿qué esperan? ¡Agenden su visita al Mirador de Abrante y disfruten de una experiencia inolvidable! ✨
Cómo se llama el mirador de cristal de la Gomera
La visita al Mirador de Abrante fue una de esas experiencias que realmente te dejan una huella. El pasado 28 de septiembre, nos acercamos y la verdad es que no nos decepcionó. Las vistas increíbles que se despliegan desde ahí son simplemente imperdibles. Lo que más me encantó fue el sendero que va desde el centro de interpretación del juego de bolos hasta el mirador. Es un recorrido bastante tranquilo y poco concurrido, perfecto para disfrutar del ambiente rodeado de naturaleza. La sensación de estar caminando hacia algo tan hermoso es lo mejor.
Ahora, hay que decir que es una pena que este lugar no esté más explotado. No hay ni bar ni restaurante, lo cual puede ser un poco desolador, sobre todo si te pasa como a nosotros y te sorprende la hora del almuerzo. Aun así, eso no le resta belleza al mirador que, si hay suerte y no hay nubes, se convierte en un espectáculo visual. Aunque nosotros lo visitamos en un día laborable y la espera fue cero, hubiera sido genial disfrutar de una buena bebida mientras contemplamos el paisaje.
La pasarela de cristal totalmente transparente es de locos. Te da una perspectiva única y esas vistas son magníficas, además de que ¡es gratis! Asegúrate de manejar bien el tiempo, ya que cierra a las 16h y no quieres perder la oportunidad de contemplar el atardecer. Me encantó también tener prismáticos a mano para ver todo el pueblo de Agulo en detalle. Si tienes la oportunidad de ir, no lo dudes, es una visita obligada. Yo volvería, aunque esta vez con un poco más de suerte con el clima para poder ver al Teide.
Por otro lado, el lugar es realmente bonito, limpio y sorprendentemente silencioso en la altura. Te aseguro que el camino para llegar es precioso, rodeado de árboles y naturaleza, y luego se abre a unas vistas que quitan el aliento. Aunque nos pilló un poco nublado y no pudimos ver todo con claridad, definitivamente anotamos este sitio en la lista de futuros viajes.
Ah, y para los curiosos, ese mirador de cristal del que estamos hablando es el Mirador de Abrante, ¡así que no se olviden del nombre si buscan disfrutar de una experiencia única!
Dónde se encuentra el Mirador de Abrante
No hay manera de que te arrepientas de visitar el Mirador de Abrante, ¡es un lugar alucinante! Las vistas son simplemente espectaculares. Literalmente, te quedas con la boca abierta. Dependiendo de cuándo vayas, es bueno tener en cuenta que en días laborables, suele haber algo de cola para tomar las fotos, aunque te aseguro que vale la pena. Un señor por allí se encarga de organizar a la gente y te saca fotos si te apetece, ¡vaya servicio! Solo hay que notar que el restaurante estaba cerrado cuando fui, pero eso no le quita el encanto al lugar.
Además, el sitio está muy bien acondicionado. Si decidiste subir en coche, ¡genial! La carretera está en buenas condiciones, aunque tiene sus curvas, pero eso es parte de la aventura. Hay un aparacamiento amplio donde puedes dejar tu auto y disfrutar de la subida. Yo fui a pie por el buen camino que hay, y aunque eso lleva un poco más de tiempo, la experiencia vale cada paso. Y ya te digo, el mirador tiene una estructura cerrada y acristalada que te hace sentir que caminas sobre el vacío, ¡es toda una experiencia!
Las vistas son impresionantes, puedes ver toda la isla de Tenerife, siempre que el clima esté a tu favor y no haya calima. La vegetación que rodea el mirador tiene un toque más seco, con esos tonos rojizos que contrastan con las cumbres, da una sensación de estar en otro mundo. Cuando miras hacia abajo, te quedas asombrado con toda la caída del barranco. De verdad, si no te has hecho la foto en el pasillo de cristal, ni te preocupes, porque los paisajes son igualmente impactantes desde cualquier lugar del mirador.
En cuanto a su ubicación, el Mirador de Abrante se encuentra en la Carretera del Mirador, S/N, 38890 Agulo, Santa Cruz de Tenerife. Así que ya lo sabes, si te animas a visitar este rincón de la isla, ¡no te olvides de capturar esos momentos y disfrutar de la gastronomía local si el restaurante está abierto!
Qué experiencia ofrece el Mirador de Abrante a los visitantes
Y bueno, después de un trayecto algo escondido y un poco estrecho, llegas al Mirador de Abrante, y déjame decirte que es de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. Este mirador está colgado a 400 metros de altura del Valle de Agulo, y la sensación de estar allí, con esos riscos casi verticales a tu alrededor y la vista del océano Atlántico bajo tus pies, es simplemente impresionante. Aunque nosotros no tuvimos suerte con el clima y no se veía bien Tenerife, el rincón tenía su magia.
El voladizo de hormigón y cristal sobresale como un auténtico espectáculo, ¡siete metros de pura adrenalina! La verdad es que el suelo de cristal hace que te tiemblen un poco las piernas, especialmente si miras hacia abajo. Cierto es que los cristales estaban un poco sucios, lo cual le quita un poco el brillo a las fotos, pero incluso así, el lugar es una belleza. Un pequeño detalle: la cafetería está cerrada, y me dio la sensación de que no la abrirán pronto, lo que sería genial para saborear algo mientras disfrutas de la vista.
También hay que tener en cuenta el horario del mirador; cierra a las 4 p.m., así que es esencial planificar bien tu visita. A nosotros nos echaron un poco a las prisas, ya que llegamos a las 3:55 p.m. y la señora de la entrada no estaba de lo más amable. Pero, a pesar de esos contratiempos, el potencial del lugar es enorme. Imagina poder disfrutar de unos aperitivos al atardecer con vistas al Teide; sería el plan perfecto.
El recorrido desde San Sebastián de La Gomera hasta el mirador es otra experiencia en sí misma. Te vas encontrando con varios miradores en el camino y pasando por diferentes microclimas que te hacen sentir en mundos diferentes. Así que, a modo de resumen: el Mirador de Abrante ofrece a los visitantes un espacio único para disfrutar de la naturaleza, vistas inolvidables del Valle de Agulo y una conexión impresionante con el paisaje canario. No te olvides de llevar tu cámara y, sobre todo, mucha paciencia para disfrutar de esos momentos sin prisas. ¡Vale la pena cada segundo!
A qué altura se encuentra el Mirador de Abrante sobre el nivel del mar
¡Vaya plan el que teníamos con el Mirador de Abrante! Pero llegamos y, ¡sorpresa! estaba totalmente cerrado. Hicimos un esfuerzo por subir, pero quedarnos sin poder disfrutar de esas vistas espectaculares fue un bajón. Sí, es cierto que desde los alrededores se puede apreciar la belleza del paisaje. Si tienes suerte y el cielo está despejado, puedes ver perfectamente la isla de Tenerife de frente. Aunque, la verdad, mirar hacia abajo y ver el precipicio que cae casi hasta el mar te pone los pelos de punta. Para eso se había ido a ese mirador, para disfrutarlo con seguridad, y que esté cerrado es una pena enorme.
Sin embargo, ¡no todo fue aburrimiento! Disfrutamos de unas vistas impresionantes desde fuera. Esa mezcla de arena roja, acantilados y mar realmente te deja sin aliento. Y aunque estuviera cerrado, el paisaje seguía siendo un espectáculo digno de ver. Además, escuchamos que en la zona hay baños públicos y hasta espectáculos de silbidos gomeros. Eso siempre suma, ¿verdad? Aún así, sería genial que avisaran con anticipación que estaba cerrado, así no subiríamos con tantas expectativas.
Ya que estábamos por allí, decidimos hacer una paradita para comer. ¡Y menuda elección! Probamos el almogrote casero, increíbles croquetas y una ternera que simplemente voló de los platos. Todo estaba riquísimo, y el trato de los camareros fue un puntazo, súper simpáticos y amables. Frente a esos contrastes de colores de la piedra y la vista de toda Agulo, con el Teide al fondo, lo que empezó como un mini fiasco se convirtió en una experiencia bastante gratificante.
Para que te hagas una idea de lo que se estaba perdiendo, el Mirador de Abrante se sitúa a unos 600 metros sobre el nivel del mar. Es una altura que desafía el vértigo y hace que la aventura sea aún más emocionante, ¡aunque te lo cuente yo, no es lo mismo que verlo en persona! Así que ya sabes, no hay que dejar que un cierre nos arruine el día; siempre hay algo bonito que descubrir en el camino.
Qué vistas se pueden disfrutar desde el Mirador de Abrante
Te cuento que, si tienes la oportunidad de visitar el Mirador de Abrante, definitivamente no puedes dejar pasar esta experiencia. Para llegar, simplemente sigues la ruta desde el centro de visitantes Juegos de Bolas y, aunque a veces se puede poner algo complicado encontrar aparcamiento, hay un aparcamiento bastante grande. Te recomiendo que busques un buen momento para ir porque suele estar súper concurrido. La espera valdrá la pena, créeme.
Una vez que llegues, lo que te espera es un mirador impresionante con tres puntos externos donde puedes asomarte a disfrutar de las vistas. Pero lo mejor, sin duda, es el mirador del restaurante, que se siente como si estuvieras flotando en el aire. La sensación de estar en un suelo de cristal es simplemente indescriptible —yo, por ejemplo, tuve un ataque de vértigo total! Me costó un mundo dar un paso y, aunque quería sacar una foto de valentía, mi cara lo decía todo: ¡miedo puro! Pero las vistas son espectaculares, así que vale la pena arriesgarse un poquito.
Y hablando de esas vistas, te aseguro que el panorama hacia Agulo y Tenerife es una locura. Desde ahí puedes ver El Teide recortándose en el horizonte, y la combinación de colores y paisajes es realmente de ensueño. No olvides fijarte en el pequeño jardín con plantas endémicas, que también es un plus a la visita. Si te queda tiempo, da un paseo por el jardín botánico del centro de visitantes; es fascinante conocer la flora local y un poco sobre la agricultura de la isla.
Así que, para resumir, si alguna vez te preguntas ¿Qué vistas se pueden disfrutar desde el Mirador de Abrante?, ya tienes la respuesta: ¡una mezcla mágica de naturaleza, el pueblo de Agulo y la majestuosa silueta de Tenerife! Definitivamente es un sitio de cinco estrellas que se siente como una visita obligada durante tu paso por La Gomera.
Cuál es la mejor manera de acceder al Mirador de Abrante
No puedo dejar de hablarte del Mirador de Abrante, si lo que buscas es una experiencia espectacular. A diferencia de lo que dice la gente, el mirador está abierto, y lo que realmente está cerrado es el bar. Cuando nosotros fuimos, tuvimos la suerte de cruzarnos con un señor muy simpático que nos sacó un par de fotos, ¡ni siquiera se lo pedimos! La verdad es que eso le añade un toque de amabilidad al lugar, ¿no crees? Las vistas son espectaculares, simplemente impresionantes, y como lo visitamos en un día laborable, no tuvimos que esperar nada. ¡Ideal!
Y hablando de experiencias, hay que mencionar que, además de ser un mirador increíble, hay un restaurante que ofrece comida típica canaria. De verdad, la comida está buenísima y la atención es insuperable. Es muy acogedor, así que te puedes imaginar lo bien que se pasa allí. Si decides quedarte a comer, te recomiendo que pruebes todo de la carta; estoy seguro de que no te arrepentirás. Las vistas desde el restaurante también son fabulosas, así que podrías disfrutar tanto de la comida como del paisaje al mismo tiempo.
Es un lugar precioso y definitivamente hay que visitarlo. Aunque hay una pequeña pega, los cristales del mirador estaban un poco sucios, lo que estropea un poquito las fantásticas vistas que ofrece, pero eso no le quita la magia al lugar. Y si vas en grupo o con tu pareja, el tipo que está a cargo siempre está dispuesto a ayudarte a capturar esos momentos especiales.
Ahora, si te estás preguntando ¿cuál es la mejor manera de acceder al Mirador de Abrante? La verdad es que no necesitas demasiadas complicaciones. Simplemente puedes dirigirte a Carretera del Mirador, S/N, 38890 Agulo, Santa Cruz de Tenerife. No es complicado, y créeme que no te arrepentirás de la visita. ¡Es un lugar que deberías ver al menos una vez!