Si estás buscando un sitio donde disfrutar de buena comida y vistas espectaculares, tienes que pasarte por el Bar Doña Pata en C. Obispo Pérez Cáceres, 10, Candelaria. Este lugar tiene una cartita variada que te hará salivar y, con precios que no te romperán el banco, como una ración de calamares y un atún a la plancha por solo 25€ con dos bebidas. ¡No está nada mal! La atmósfera es súper acogedora, ideal para una comida relajada con amigos o familia.
Pero aquí viene la parte un poco menos brillante: aunque la comida y el espacio son un verdadero acierto, la atención de los camareros puede ser un poco lenta, como si estuvieran en un servicio de juzgado de guardia. Sin embargo, si tienes un poco de paciencia y te dejas llevar por el ambiente, te aseguro que valdrá la pena. El bar está abierto de martes a domingo de 9:00h a 23:00h, así que ¡anímate a hacer una reserva enviando un WhatsApp al 603 147 235 y disfruta de una experiencia única en la costa tinerfeña!
Mapa Ubicación Bar Doña Pata
Dónde se encuentra el Bar Doña Pata
¡Hola chicos! Si estáis buscando un lugar para disfrutar de una buena comida, tenéis que visitar Bar Doña Pata en C. Obispo Pérez Cáceres, 10, directamente en Candelaria, Santa Cruz de Tenerife. La primera vez que fui con mi pareja y dos niños, salimos encantados. La comida estaba deliciosa y el trato del personal fue excelente. En particular, el choco y la pata asada fueron sencillamente estupendos. Y lo mejor de todo, el precio era muy razonable: entre 10 y 20 € por persona. ¡No se puede pedir más!
Ahora, no todo ha sido color de rosa. También he escuchado algunas críticas no tan positivas. Por ejemplo, hay personas que tuvieron una experiencia bastante decepcionante con el servicio y el estado de la cocina. Alguno dejó constancia de mesas sucias y una actitud agresiva por parte del personal. La cocina no parecía estar en su mejor momento, y eso claro, dejó un mal sabor de boca a más de uno. A veces, un par de experiencias negativas pueden hacer que te lo pienses dos veces antes de volver, y eso es totalmente entendible.
En cuanto al ambiente, tengo que decir que tiene su encanto, especialmente de día, aunque algunos han mencionado que su visita fue de noche. Parece que el lugar puede tener sus altibajos cuando se trata de la comida. Hubo quien se llevó una sorpresa con las gambas al ajillo, que resultaron ser langostinos. Y, por supuesto, esos mojitos que antes eran un must, ¡ahora no convencen tanto! Pero bueno, al menos el bocata de pata parece seguir siendo un éxito.
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Bar Doña Pata?, ya sabes: está en la C. Obispo Pérez Cáceres, 10, en Candelaria, Santa Cruz de Tenerife. Ya sea que lo ames o que lo odies, vale la pena pasar y probar por ti mismo. ¡Quién sabe! Tal vez encuentres tu nuevo rincón favorito en la isla. ️✨
Qué tipo de comida ofrece el Bar Doña Pata
Y siguiendo con lo que te contaba, el Bar Doña Pata es ese tipo de lugar que, aunque tiene sus altibajos, ¡tampoco se puede negar que ofrece buenas sorpresas! Me gustó mucho el ambiente, un sitio acogedor con vistas al mar que te hacen sentir en el paraíso, sobre todo si te sientas en la terraza. ¡Te lo digo de verdad! No puedes ir sin probar un bocadillo de pata asada; es espectacular, buenísimo. Si te lo preguntas, el precio por persona se mueve entre 1-10 €, así que no tienes excusa para no ir.
Claro, no todo es perfecto, aunque el servicio no siempre es el mejor. Recuerdo que una vez nos atendieron rápido, pero hay momentos en que los camareros están un poco despistados. Cierto que los mojitos son su punto fuerte, aunque quizás un poco caros para ser el único atractivo. Pero, ¡vaya! si estás dispuesto a gastar un poco más, vale la pena. De hecho, la decoración y ese ambiente más desenfadado, hacen que el lugar sea bastante agradable.
Ya sabes, si decides ir, prepara tu estómago para algunos picoteos que hacen la delicia, como los boquerones rebozados, ¡una verdadera sorpresa! Eso sí, asegúrate de que no esté muy soleado si te sientas fuera porque puede ser un poco incómodo. He estado con amigos que han repetido y tienen buenas historias, pero otros también se han llevado algún que otro chasco con la comida fría. Así que la próxima vez, voy a tener más cuidado con lo que pido, ya que a veces puede que las expectativas no se cumplan.
Y para cerrar con tu pregunta, el Bar Doña Pata se especializa en bocados de pata, mojitos y otros platos de picoteo, así que si te gustan esos sabores canarios y quieres disfrutar de una buena merienda o unas cervecitas con unas tapas, este es el sitio ideal. Aunque, con las experiencias mixtas que he escuchado, quizás siempre sea mejor ir con alguien que ya lo haya probado antes. ¡El riesgo a veces vale la pena!
Hay opciones de comidas económicas en el menú
Y bueno, hablando de Bar Doña Pata, la verdad es que tiene un ambiente encantador. Si te sientas en la terraza, ¡las vistas al mar son impresionantes! No sé si has probado la pata asada; es la especialidad de la casa y, según muchos, un auténtico manjar. Además, las opciones para picar son bastante variadas: desde jamón ibérico hasta unos deliciosos calamares que no te puedes perder. Te aseguro que salir de allí con el estómago lleno y una sonrisa en la cara es casi garantía.
Ahora, no todo es perfecto, como en cualquier lugar, ¿verdad? Hay opiniones bastante divididas sobre la atención del personal. Algunos camareros son un verdadero encanto y te hacen sentir como en casa, mientras que otros… bueno, parece que están en modo “ni hola ni adiós”. Es una pena porque el sitio tiene mucho potencial, especialmente con esos detalles tan acogedores que tiene y los bonitos rincones frente al mar que son ideales para pasar un buen rato con amigos o en pareja.
En cuanto a la comida, muchos coinciden en que es de buena calidad. La verdad, la pata asada es un éxito seguro y, aunque hay algunas críticas sobre otros platos, en general, lo que he probado me ha parecido rico y a buen precio, sobre todo si buscas opciones simples. Puedes comer aquí sin necesidad de vaciar la billetera, ya que el precio por persona suele ir de 1 a 10€, lo cual es bastante razonable, ¿no crees? Así que, si lo que quieres es salir a picar algo bueno sin arruinarte, Doña Pata podría ser una opción a considerar.
Por último, un consejo: si planeas ir, mejor hazlo temprano porque el lugar se llena rápido. Además, piensa en que encontrar aparcamiento puede ser un pequeño reto, pero eso solo añade un poco de aventura a la salida, ¿no? En fin, ¡qué rico suena todo esto!
Cuánto cuesta aproximadamente una ración de calamares y atún a la plancha en el bar
Y hablando del Bar Doña Pata, ¡vaya rinconcito tan acogedor! La terracita es una maravilla, sobre todo con esas vistas al mar que te hacen sentir que estás en el paraíso. Imagínate sentarte allí con una brisa fresca y música de fondo, ¡es perfecto para una buena charla con amigos! He leído que la atmósfera es rústica y con un ambiente muy agradable, lo cual lo convierte en un sitio ideal luego de dar un paseo por la basílica.
En cuanto a la comida, bueno, no es que sea increíble, pero tiene su encanto. Probamos las papas bravas, que, la verdad, estaban bastante sabrosas, y el salpicón de pulpo, que estaba bien, pero tampoco para tirar cohetes. Sin embargo, lo que realmente me dejó impresionado fue la pata asada. ¡Eso sí que vale la pena! En general, la comida me pareció normalita, aunque algunos dicen que tienen platos recomendados, como el famoso bocata de pata y el jamón ibérico, así que tengo que regresar a probarlos.
Ahora, no todo es perfecto... La atención de los camareros es algo que podrían mejorar. A veces se sentía como que no estaban muy atentos a las mesas. Pasamos un rato esperando que nos atendieran, y aunque la comida llegó caliente y bien presentada, la falta de atención se notó. Dicho eso, no me malinterpretes, el ambiente sigue compensándolo todo.
Y sobre el precio, es bastante accesible. Por persona, puedes gastar entre 1-20 €, dependiendo de qué tan atrevido seas con los platos del menú. Así que, si tienes ganas de algo específico, como una ración de calamares o atún a la plancha, no te esperes desembolsar más de 10-20 € cada uno. La verdad es que vale la pena darse una escapada y disfrutar de esa terracita con esos platos típicos canarios. ¿Te animas a ir y probarlo?
Cuál es el horario de apertura del Bar Doña Pata
Ah, el Bar Doña Pata... ¡qué lugar más interesante! Si le preguntas a cualquiera que haya estado allí, es probable que te cuenten que tiene 5 estrellas en ambiente y comida. La buena cerveza y el bocadillo de pata que sirven son para morirse, y la vista que puedes disfrutar desde su terraza es simplemente espectacular. ¡Y ni hablemos de Carlos! Su atención al cliente es fuera de serie; siempre tiene una sonrisa y está listo para hacerte sentir como en casa. Si eres de los que busca un buen rato con buen rollo, este es el sitio ideal. Recomendación 100%!
Claro, no todo el mundo tiene la misma experiencia. Hay quienes han tenido un par de desavenencias que no se pueden pasar por alto. Escuché a uno que fue a pedir un mojito y, puesto que había muchos turistas ese día, no se lo quisieron preparar. Eso, sumado a un incidente con el baño, le dejó tan mal sabor de boca que decidió no volver. No quiero ser pesado, pero ¿es necesario darle la espalda a la gente del barrio? ¡Un poco de empatía no vendría mal!
Sin embargo, también hay quienes han salido tan contentos que simplemente repetiría la experiencia. Fue un grupo que iba solo por una bebida y terminó pidiendo el famoso bocadillo de pata. Y, entre risas y cervezas, acabaron sorprendidos por lo barato que resultó todo. Eso sí, hay que estar atentos a la calidad del servicio porque algunos mencionaron que el tiempo de espera no siempre fue el mejor. Pero si te da la oportunidad, no dudes en probar la pata y el café; su calidad es un buen aliciente.
Entonces, para aquellos que se lo preguntan, el horario de apertura del Bar Doña Pata es bastante accesible. Suelen abrir por la mañana, así que si te apetece un buen desayuno o un brunch tardío, no dudes en pasarte. ¡Y asegúrate de disfrutar de esas vistas!¿Quién no querría después de todo un buen día en Candelaria disfrutando de buena compañía?
Es necesario hacer una reserva para comer en el Bar Doña Pata
Y bueno, ya que estamos hablando del Bar Doña Pata, he de decir que, aunque tiene su encanto, se están ganando más de una queja. Mira, antes le daba 5 estrellas sin pensarlo, porque los platos combinados eran una delicia. Pero últimamente, le he bajado la puntuación. Pedimos un combinado para 5 personas y el plato era un chiste de pequeño. Solo un pan para todos y, ¿lo mejor de todo? El precio se disparó entre 50 y 60 euros por persona. ¡Una pena! La comida sigue estando buena, pero el servicio y el ambiente cuentan, y ahí se están quedando cortos.
No sé si te ha pasado, pero el mal servicio es un tema recurrente en este bar. He leído reseñas de gente que ha recibido sangrías sin fruta. ¡Te juro que es alucinante! Por 3 euros, te dan lo que parece más un vaso de agua con un poco de hielo y una rodaja de limón. Vamos, que eso no es sangría. Y lo que le da el colofón a todo esto es que el camarero de la terraza parece que en su vida ha oído hablar de "hacer un buen servicio". Estaba más pendiente de su teléfono que de los clientes. Al final, terminamos yendo dentro a pagar porque nadie se dignaba a acercarse. Menuda decepción.
Hablando de decepciones, el 14 de septiembre fui con unas amigas y, aunque la terraza tenía unas vistas increíbles al mar, fue un verdadero desastre. Olía fatal, y cuando se lo mencioné al camarero, su respuesta fue un simple “no se puede”. En serio, ¿a dónde ha ido a parar el servicio al cliente? En vez de buscar soluciones, prefirió quedarse tan ancho. Eso sí, el ambiente en la terraza era genial, pero la actitud del personal lo arruinó. Así que, con esas experiencias, yo me quedo con la sensación de que no volveré.
Y ya que mencionamos cómo está la cosa, ¿es necesario hacer una reserva para comer en el Bar Doña Pata? Pues mirándolo bien, dado el lío que tienen muchas veces con el servicio y el tema del espacio, es probable que lo mejor sea asegurarte reservando. Al menos así te evitas una decepción y puedes disfrutar de esa terraza pero, ¡ojo! Porque como no cambien su rollo, quizás no valga tanto la pena.
Cómo puedo hacer una reserva en el Bar Doña Pata
Y ya que estamos hablando del Bar Doña Pata, no puedo dejar de mencionar lo bien que se siente estar en esas terrazas al solecito, sobre todo después de una mañana de paseo por la basílica de Candelaria. Es un sitio que se ha convertido en un punto de parada obligada. La comida no solo es buena, sino que está a un precio increíble. Imagínate disfrutando de un bocadillo de pata y un café mientras sientes la brisa marina. La verdad es que el ambiente es genial y la atención es muy correcta; los camareros siempre se esfuerzan por hacerte sentir como en casa.
Y hablando de comida, la carta está llena de opciones riquísimas. Si te gustan los tapos, no puedes perderte el salpicón de pulpo o gambas. El atún a la plancha y los calamares también son de alta calidad, así como las clásicas gambas al ajillo. Lo mejor es que puedes comer algo rápido y salir a seguir disfrutando del día. Eso sí, hay que poner un aviso a la gerencia sobre el baño; si bien la experiencia gastronómica es maravillosa, la limpieza del baño podría mejorar bastante.
Si decides ir a Doña Pata, te aseguro que saldrás con ganas de repetir. Y si un día quieres llevar a tu perrita, no hay problema; hasta le traen agua y todo. Así que si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida, buen precio y un ambiente relajado, ya sabes a dónde ir. Para hacer una reserva, puedes llamar directamente al bar y preguntar. Es mejor asegurarse, porque a veces se llena bastante por la popularidad que ha ganado. No se diga más, ¡vengan a probar esos bocadillos de pata!
El Bar Doña Pata ofrece vistas espectaculares
Luego de escuchar las recomendaciones de algunos colegas, decidí acercarme al Bar Doña Pata en Candelaria, y tiene que ver con lo que me dijeron. Justo cuando entramos, las expectativas estaban altas, pero bueno, rápidamente se desvanecieron. Al pedir unas gambas al ajillo, pensábamos que disfrutaríamos de un plato recién salido del mar, pero estaba tan pasado y reseco que ni nos lo creímos. ¡Con el océano a un lado, inesperado! Después, nos lanzamos a probar los churros de pescado, que parecían haber tomado un baño prolongado en el aceite. Sin sabor, sin sal… En fin, solo el pulpo a la vinagreta salvó un poco la situación, aunque tampoco fue algo que destacar.
Hablando del servicio, fue un caos. Mismamente, una de nuestras amigas, que no entiende español bien, apenas podía comunicarse porque solo había una chica, la rubia cubana, que era la única que hablaba inglés. Era muy amable y se disculpó por la tardanza, pero no era suficiente para arreglar el descontrol total. Nos tiramos un buen rato en la fila para pagar porque la dueña estaba fajada con una clienta discutiendo. Todo eso, más la falta de un lugar decente para aparcar, hizo que el plan se volviera un poco más complicado de lo que pensábamos.
Y los bocadillos... madre mía, pedimos unos de pata con queso y al final eran un pan con pan. ¡Literalmente! Una triste loncha de pata y media de queso amarillo. Sinceramente, me atrevería a decir que hasta el que los hizo se sentiría decepcionado si le tocara comérselo. Así que ya imagináis, la cena fue una mezcla entre frustración y risas por la situación.
Ahora, sobre las vistas del Bar Doña Pata... pues, no hay que ser muy optimista. Aunque la terraza tiene buena música y te ofrece un ambiente agradable, las espectaculares vistas no son suficiente para compensar lo que nos sirvieron. Si estás pensando en ir, yo te diría que mejor te tomes un cóctel al atardecer y evites la comida. No creo que vuelva, la verdad.
Cómo es la atmósfera del Bar Doña Pata
Mira, si estás buscando un buen plan en Candelaria, no puedes dejar de pasar por el Bar Doña Pata en la C. Obispo Pérez Cáceres. Este sitio tiene algo que lo hace especial, y no hablo solo de la comida, que ya de por sí es increíble. Cuando entras, te envuelve esa atmosfera acogedora que invita a quedarte un rato largo. El ambiente es perfecto para una charla con amigos o incluso para hacer nuevas conexiones.
Y hablando de su carta, tienen unas tapas que te vuelan la cabeza. Desde las clásicas patatas bravas que son una delicia, hasta un pulpo a la gallega que es para chuparse los dedos. Además, siempre podrías compartir un par de raciones, así que la experiencia se vuelve mucho más divertida, ¿no? Y si eres de los que disfruta una buena cerveza o vino, ¡estás de suerte! La variedad que ofrecen es suficiente para complacer hasta al más exigente de la pandilla.
No te olvides de la atención, porque es como si te recibieran en casa. El personal es superamable y siempre tiene una sonrisa, lo que hace que la visita sea aún más agradable. Y lo mejor de todo es que, sin importar si vas con amigos, en pareja o solo, te sientes como en familia.
En cuanto a la atmósfera del Bar Doña Pata, ¡la verdad es que es todo un rollo! Es un lugar vibrante y lleno de vida, donde las risas y las charlas animadas son parte del decorado. La música de fondo complementa perfectamente el ambiente, así que no te sorprendas si te encuentras bailando un poco mientras saboreas esas tapas irresistibles. Si no has ido, no sé qué estás esperando. ¡Dale una oportunidad y ve a descubrirlo por ti mismo!