¿Buscas un lugar chido para disfrutar de una buena comida? La Ventita de Santa Cruz es el sitio perfecto, y está súper bien ubicado en Calle Padre Moore, 4, justo frente a la preciosa Iglesia de Nuestra Señora de La Concepción. Con una terraza amplia y vistas agradables, te va a encantar el ambiente. Además, sus camareros, como Benji, son súper atentos y amables, haciéndote sentir como en casa desde el momento en que llegas. Este lugar no solo es ideal para una comida tranquila, sino que también es perfecto si planeas una reunión en grupo.
La calidad de la comida es imperdible. Desde las croquetas de cecina y foie hasta los secreto ibérico, hay algo para todos los gustos, ya sea carne, pescado, o platillos vegetarianos. Si eres fan de los sabores únicos, no puedes dejar de probar sus alcachofas con huevos a baja temperatura y papas pajas. Además, La Ventita abre seis días a la semana, así que no hay excusa para no parar a comer algo delicioso. ¡Asegúrate de hacer una reservación y disfrutar de una experiencia culinaria genial!
La Ventita de Santa Cruz
Horarios La Ventita de Santa Cruz
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–24:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–24:00 |
| jueves | 13:00–24:00 |
| viernes | 13:00–24:00 |
| sábado | 13:00–24:00 |
| domingo | 13:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Ventita de Santa Cruz
Dónde se ubica La Ventita de Santa Cruz
¡Hey, amigos! Tengo que contarles sobre La Ventita de Santa Cruz, un restaurante que no se pueden perder si están por el centro de Santa Cruz de Tenerife. Está en Padre Moore, 4, 38003 y, de verdad, es un lugar donde te tratan de maravilla. Si están pensando en organizar una comida en grupo, este es el sitio ideal. Desde que llegamos, el personal fue súper atento y nos ofrecieron un montón de menús diferentes, adaptados a todos los gustos y presupuestos. ¡La organización fue pan comido! Perfecto para ese reencuentro familiar o ese plan con amigos.
La comida en La Ventita es simplemente excelente. Probamos varios platos, y hay que decir que la ensalada de langostinos, los huevos rotos y los champiñones rellenos con crema de queso y virutas de jamón estaban de lujo. Pero, si hay algo que nos dejó a todos boquiabiertos, fueron los postres. ¡Menuda delicia! Cada uno estaba lleno de sabor y presentados de una forma que da pena comerlos, pero créanme, no se pueden resistir.
Hablemos de la relación calidad-precio: es genial. Por unos 20-30 € por persona, pueden disfrutar de un festín que no tiene nada que envidiar a lugares más caros. La atención también fue de lo mejor, lo que se traduce en 4 estrellas por la comida y el ambiente, ¡y yo no dudaría en darles más! Sin contar que el vino que nos ofrecieron complementó todo a la perfección.
En cuanto a la ubicación, La Ventita de Santa Cruz está en Padre Moore, 4, en Santa Cruz de Tenerife. Así que ya saben, si están buscando un buen lugar para comer con amigos o familia, les recomiendo que no duden en visitarlo. ¡Nosotros regresaremos sin falta!
Qué tipo de ambiente ofrece La Ventita de Santa Cruz
Y bueno, si hablamos de La Ventita de Santa Cruz, te cuento que es un lugar que no decepciona en ningún aspecto. No sé si lo sabes, pero lo tienen todo para que disfrutes de una buena comida: un interior acogedor, varios salones ideales para grupos y, lo mejor de todo, ¡justo frente a la Iglesia de La Concepción! Un sitio tan bonito en pleno centro de Santa Cruz que, la verdad, apetece ir cualquier día de la semana. El ambiente es genial, se siente esa vibra amistosa que te hace querer quedarte más tiempo.
La comida es excelente; aclaro que probamos varios platos y cada uno estaba ¡delicioso! Desde las croquetas hasta el solomillo, todo rico, rico. A mí me impactó el queso semicurado con mojo verde, de verdad, es un must-try. Y para que te hagas una idea, el precio es bastante razonable, entre 19 a 40 euros por persona según lo que pidas, incluyendo las bebidas y el postre. Por ejemplo, en nuestra última visita, pagamos solo 19 euros por persona y éramos nueve disfrutando en la mesa. ¡Una ganga!
Además, el servicio siempre está a tono. Cada vez que hemos ido, el personal ha sido superatento, sobre todo cuando entre nosotros hay personas con restricciones alimentarias, como una amiga celíaca a la que le revisaron toda la comanda varias veces para asegurarse de que todo era seguro. Se nota que les importa que todos disfruten de la experiencia al máximo.
Y, en cuanto al ambiente, La Ventita es perfecta para todo tipo de ocasiones. Si estás buscando un sitio para una comida familiar, una cena con amigos o incluso un encuentro más romántico, su terraza es increíble y el interior no se queda atrás. La atmósfera es cálida y acogedora, ideal para relajarse después de comer y tomar algo. Sin duda, La Ventita de Santa Cruz es un lugar que vale la pena visitar, ¡no te arrepentirás!
Qué especialidades culinarias se pueden encontrar en La Ventita
¡No te imaginas lo que encontramos antes de entrar al museo! Decidimos hacer una pausa y paramos en La Ventita de Santa Cruz. La verdad, ¡fue todo un acierto! Pedimos unos huevos rotos y berenjena para compartir y estábamos super agustito. La atención del camarero no pudo ser mejor, ¡un encanto! La experiencia, en general, fue de 5 estrellas. Si te gusta la buena comida y un servicio amable, este lugar es para ti.
Ahora, no todo fue perfecto. También escuchamos que a algunas personas no les fue tan bien. Por ejemplo, alguien comentó que, después de esperar media hora, ¡la carne llegó a "medio hacer"! Imagínate, tenían que terminarla con una plancha portátil. Aunque el camarero fue cortés, la experiencia de no saber qué tipo de cocina ofrecían dejó un mal sabor de boca. Sin embargo, reconozcamos que las patatas y la ensalada estaban muy buenas. Por eso, es importante elegir bien, ¿verdad?
A pesar de algunas críticas, el sitio tiene su magia. Hemos escuchado que el cocinero filipino hace una fusión de sabores locales con un toque asiático que, de verdad, sorprende. Desde las croquetas (que dicen que son impresionantes) hasta el wok con langostinos y el pulpo con puré de batatas. No me quiero olvidar de la sopa de chocolate blanco con granizado de parchita, que, según cuentan, es ¡sublime! Una experiencia única que seguro querrás repetir.
En cuanto a las especialidades culinarias que puedes encontrar en La Ventita, definitivamente deberías probar el ceviche de enlatados y la costilla a baja temperatura, que son obligados. Si eres amante del buen pescado, el tartar de atún y el wok son otras excelentes opciones. Además, no dudes en dejarte llevar por las recomendaciones del camarero para el vino, ¡puede ser un gran acierto! En fin, si buscas un lugar donde disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable y con un servicio que se preocupa por ti, ya sabes a dónde ir.
Hay opciones para personas vegetarianas en el menú
Y ya que estamos hablando de La Ventita de Santa Cruz, no puedo dejar de mencionar lo bien ubicado que está. Está en Padre Moore 4 y es una pasada porque la zona es muy tranquila, perfecta para disfrutar de una buena comida sin el bullicio habitual de la ciudad. También tienen un ambiente muy acogedor, ideal para ir con la familia o con amigos. La última vez que fui, el wok de verduras con langostinos estaba increíble, y ni hablar del secreto, que es para morirse. ¡Definitivamente un sitio para repetir!
Ahora, no puedo dejar de mencionar a Benji, que es el alma del lugar. Si alguna vez te atiende, prepárate para un servicio de 10/10. Me sorprendió su paciencia, debe tener la paciencia de Dios. Y si decides ir, no te puedes perder el entrecot con papas fritas; ¡una delicia! Por unos 30€ por persona comes como un rey, y eso incluye de postre el famoso polvito uruguayo. Todo un manjar.
Obviamente, no todo ha sido perfecto. Me contaron que una vez pidieron una presa ibérica que, aunque prometía, resultó un desastre: llena de grasa y sin sabor, además de costar 26€. Eso sí que es decepcionante, pero esas cosas pueden pasar en cualquier lugar, ¿no? Aún así, la mayoría de las críticas que escucho son bastante positivas. La gente se va encantada con la relación calidad-precio y el trato amable.
Hablando de comida, si planeas ir con la familia, hay platos para todos los gustos. Por ejemplo, los huevos rotos y el queso asado con mojo verde son super recomendables, además del cherne a la espalda, que vuelve loco a quien lo prueba. Y si te preocupa el aparcamiento, es verdad que puede ser complicado encontrar sitio, pero siempre hay opciones a cinco minutos andando, así que no te estreses mucho.
Ahora, sobre los vegetarianos, sí que hay opciones en el menú. Aunque la carne es una de sus especialidades, también tienen platos como el wok de verduras y otros entrantes que pueden adaptarse a gustos más vegetarianos. Si eres de los que le gusta picar, seguro que encuentras algo rico. ¡Así que no dudes en darle una oportunidad!
Cuál es uno de los platillos más recomendados de La Ventita
Y hablando de lugares para comer, no puedo dejar de mencionar La Ventita de Santa Cruz. Aunque la primera impresión podría ser buena, ya que el lugar es bonito y está bien decorado, la experiencia puede ser bastante decepcionante. Con todo lo que ha salido en reseñas, hay historias de todo tipo. Un amigo que fue una vez me contó que decidió probar el secreto ibérico, pero terminó dándole más valor a los trocitos de grasa que a la carne. ¡Eso sí que es un secreto que no queremos descubrir! También mencionó que las papas fritas eran crudas por dentro. Imagínate, ¡eso es inaceptable!
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias completamente opuestas. Otros comentarios resaltan el pulpo a la brasa sobre puré de batata. Suena a que ese es ¡el verdadero secreto! El pulpo crujiente exteriormente pero tierno por dentro, combinado con el puré, suena simplemente divino. También me hablaron de un postre de sopa de chocolate blanco que es la estrella del menú, acompañado con un granizado de cítricos que, según dicen, eleva la experiencia a otro nivel. ¿Cuánto pagaron? Menos de 40 € para dos personas. Eso sí suena a un buen trato.
Sin embargo, el servicio parece ser otro tema. He oído historias de quienes han tenido que esperar más de media hora solo para ver la carta. ¡Qué frustración! Es como si el tiempo se detuviera mientras esperas, y si decides irte sin comer, te sientes un poco tonto por haber reservado. En resumen, si piensas en ir, asegúrate de preguntar por el pulpo a la brasa, ya que parece ser uno de los platillos más recomendados de La Ventita. ¡Quién diría que una aventura gastronómica puede ser tan variopinta!
Con qué frecuencia abre La Ventita a la semana
Ya te digo que La Ventita de Santa Cruz se ha convertido en nuestro lugar de referencia. Cada vez que estamos por ahí, acabamos felices y con la pancita llena. Y es que la atención marca la diferencia, ¿no? Benyi, por ejemplo, es un verdadero crack. Siempre trae buena onda y una sonrisa; nunca nos ha dejado con malas caras. Es genial encontrarse con gente así en un restaurante, sobre todo en estos tiempos donde muchas veces eso falta por completo. La calidez de su servicio es lo que realmente te hace querer volver.
La última vez que fuimos, nos reunimos un grupito de 25 personas y todo salió de maravilla. El lugar es acogedor, con esa decoración bonita que te hace sentir como en casa. Y ni hablemos de la comida... Desde los entrantes hasta los platos principales, todo estaba delicioso. Aunque, si tuviera que destacar algo, los champiñones eran para llorar de lo buenos que estaban. En general, el equipo estuvo siempre pendiente, asegurándose de que no nos faltara de nada y con una actitud bien amable. La relación calidad-precio es bastante buena, es un sitio que vale cada euro.
Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas. He escuchado historias de experiencias horribles en este lugar. Un grupo llegó y tuvo una terrible experiencia, encontrando una cucaracha en su ensalada. ¡Imagina el susto! La respuesta del camarero fue muy desafortunada y, aunque el chico más joven hizo lo posible por disculparse, el ambiente ya estaba tenso. Es triste ver que una mala experiencia puede suceder en un lugar que, por lo general, es tan apreciado. Una pena, porque lo que realmente brilla en este sitio es su personal amable y atento.
Ah, y para quienes se pregunten con qué frecuencia abre La Ventita, lo que he oído es que suele estar abierto varios días a la semana, así que puedes ir cuando quieras a disfrutar de un buen rato y de un servicio que, en general, suele ser amén de lo que hemos escuchado. ¡Espero que te animes a visitarlo!
Es necesario hacer una reservación para comer en La Ventita
Te cuento que mi pareja y yo somos fieles clientes de La Ventita de Santa Cruz desde hace tiempo. Siempre nos ha encantado cenar ahí y probar todos esos platos ricos y conservas que tienen. Pero la verdad es que un almuerzo espontáneo se nos ha complicado. Lo hemos intentado en varias ocasiones, pero o llegamos y está todo pillado o tenemos que volver a casa con las manos vacías. ♂️ Hoy, por fin, logramos hacer una reserva para almorzar en interior, ya que el clima no estaba para estar al aire libre. Pero, para nuestra sorpresa, al llegar nos dicen que si queremos podemos sentarnos fuera, porque dentro hay grupos grandes y no tienen interés en moverlos. ¿En serio? ¡Con lo que habíamos planeado! La cosa se puso aún más incómoda cuando miramos dentro y había varias mesas ocupadas. La actitud de los camareros fue bastante desagradable y se notaba que no querían atendernos. Fue una pena, porque realmente nos gustaba mucho este lugar.
En la otra cara de la moneda, tengo que decir que el sábado pasado celebramos la comunión de mi hija allí mismo, ¡y la experiencia fue genial! La comida estuvo inmejorable, no podíamos haber elegido mejor. Todo salió muy bien, la cantidad era perfecta y la atención fue espectacular. Así que sí, en ocasiones el lugar puede brillar con buen servicio y comida deliciosa.
Pero lo triste es que no siempre es así. Por ejemplo, el 15 de diciembre, en una comida de Navidad, no todo fue felicidad. Esa vez la comida no estaba mal, pero el servicio fue penoso. Nos hicieron esperar tanto que a las 6 de la tarde aún no habíamos recibido la carne y el postre llegó a las 6:30, junto con el datáfono para cobrar la cuenta, ¡incluso antes de terminar! Y lo de que ni siquiera pudimos tomar el café que estaba incluido en el menú, por falta de tiempo, es para hacerlo pensar. De todas las personas que estábamos allí, todos quedaron decepcionados y parece que nadie tengo ganas de volver a un lugar así.
Así que volviendo a la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reservación para comer en La Ventita? La respuesta es un rotundo sí. Aunque a veces te puede sorprender con su buena comida y ambiente, el riesgo de quedarte afuera es real, y no siempre tendrán la mejor actitud para atenderte si no has hecho la reserva, como hemos experimentado. Mejor prevén y asegúrate un buen lugar, que al final eso es lo que importa.
Qué características tiene la terraza de La Ventita
Y si seguimos hablando de La Ventita de Santa Cruz, la verdad es que es un lugar que te deja buenas vibras. Recientemente, un grupo de amigos y yo fuimos un 28 de diciembre, y aunque no éramos muchos —solo 8 personas, para ser más exactos— la experiencia fue muy positiva. La comida estaba riquísima y se nota que tienen un buen chef detrás de la cocina. El precio por persona rondó los 30-40 €, y la relación calidad-precio es inmejorable para lo que ofrecen.
Al principio, la carta de vinos nos resultó un poco complicada, porque los primeros que pedimos no estaban disponibles, pero eso no fue un gran problema. Lo mejor es que el camarero fue siempre muy atento, así que nunca faltó bebida en la mesa. En cuanto al servicio, le daría un sólido 4 estrellas, un detalle a mencionar ya que estuvieron siempre pendientes de nosotros, lo cual siempre se agradece.
Hablando de la comida, no puedo dejar de mencionar las croquetas y el pulpo con batata, que estaban para quitarse el sombrero. Pero el plato estrella de la noche fue, sin duda, la costilla. Estaba jugosa, con una salsa que hacía que no pudieras dejar de comer. A pesar de que éramos buenos comedores, tuvimos que dejar algo de costilla porque no podíamos más. Así que sí, ¡repetiría sin problema!
Ahora, sobre la terraza de La Ventita, es un espacio que tiene su encanto. Aunque no puedo decir que sea de lujo, tiene una atmósfera acogedora, ideal para compartir con amigos o disfrutar de una cena tranquila. Puedes gozar del clima de Santa Cruz mientras saboreas esos platos que tienen a la carta. Así que si estás buscando un lugar donde la comida es buena y el servicio es aún mejor, no dudes en pasarte por allí. ¡Quedarás encantado!
Qué tipo de servicio se puede esperar de los camareros en La Ventita
Ya te digo que La Ventita de Santa Cruz es un verdadero hallazgo. Desde el momento en que llegamos, la atención fue de cinco estrellas. Los camareros se pasaron de amables, y eso que a veces uno se encuentra con un servicio más bien regular. En este caso, Benjamin, quien nos atendió, lo hizo de forma excepcional. El ambiente era genial, y se notaba que todos estaban en sintonía, lo que hacía que la experiencia fuese aún mejor. De verdad, es un lugar donde te sientes como en casa desde que cruzas la puerta.
No te imaginas la sorpresa que me llevé cuando pedimos queso y no había. Pero en lugar de quedarnos con las manos vacías, el camarero hizo el esfuerzo de ir a buscarlo a su otro restaurante. ¡Eso sí que es un gran detalle! Además, la comida es simplemente exquisita. Te recomiendo que no te pierdas la ensalada de langostinos y los huevos rotos. Ah, y las costillas y la sopa de chocolate son imperdibles. Cada vez que voy, me sorprenden con algo nuevo, siempre con esa buena calidad que te deja con ganas de regresar.
Por cierto, si alguna vez buscas un lugar para celebrar algo, ¡este es el sitio! Es nuestro tercer año celebrando la cena de empresa aquí, y cada vez se superan. La combinación de buena comida y un equipo atento es imbatible. Te aseguro que vas a querer repetir. Los precios también son razonables, entre 30 y 40 euros por persona, lo que está muy bien teniendo en cuenta lo que ofrecen.
Entonces, ¿qué tipo de servicio puedes esperar en La Ventita? Bueno, la atención es realmente excepcional. Los camareros no solo son amables, sino que se preocupan por tu experiencia. Siempre están dispuestos a recomendarte lo mejor, y si hay algún inconveniente, lo solucionan al instante. En resumen, te sentirás como en familia, disfrutando de cada bocado con una sonrisa en el rostro. ¡No te lo pierdas!