Bodegón Campestre

Bodegón Campestre

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar donde disfrutar de carnes exquisitas a la parrilla de leña, entonces no pueden dejar de visitar el Bodegón Campestre en C. Bethencourt, 1, La Esperanza. Aquí no solo van a encontrar un ambiente acogedor y familiar, sino que también van a saborear auténticos platos tradicionales canarios, como las irresistibles papas arrugadas con mojo. Con más de 40 años de experiencia, este restaurante se ha ganado el corazón (y el estómago) de los locales y visitantes por igual.

Lo mejor de todo es que está súper fácil de localizar, ya que se encuentra justo al lado de la carretera principal que va hacia el Teide. Además, cuenta con parking propio, lo cual es un gran plus. Aunque hay algunas cosas que podrían mejorar, como la falta de un menú con precios claros y el pan a veces un poco duro, la experiencia de disfrutar de carne deliciosa bien vale la pena. Así que, si están dispuestos a esperar un poco, se llevarán una grata sorpresa con los sabores que encontrarán en este rincón escondido de Tenerife. ¡No se lo pierdan!

Bodegón Campestre

Bodegón Campestre

Parrilla
4,4
2.680Reseñas
1.647Fotos
C. Bethencourt, 1, 38290 La Esperanza, Santa Cruz de Tenerife
922 54 80 57
Bodegón Campestre

Horarios Bodegón Campestre

DíaHora
lunesCerrado
martes12:30–17:00
miércoles12:30–17:00
jueves12:30–17:00
viernes12:30–23:00
sábado12:30–23:00
domingo12:30–17:00

El horario podría cambiar.

Bodegón Campestre

Mapa Ubicación Bodegón Campestre

Bodegón Campestre

Dónde se encuentra el Bodegón Campestre

Si estás buscando un buen lugar para comer tras un día de exploración, Bodegón Campestre es una parada obligatoria. Esta mañana, después de una bajada de los miradores del Teide, nosotros decidimos probarlo. Aunque había bastante gente esperando, no nos dijeron que iba a ser una espera larga y, al final, en unos 15 minutos ya teníamos mesa. ¡No estuvo nada mal! En poco rato, ya estábamos disfrutando de los primeros platos. Desde luego, sus salchichas y morcilla son un must; la morcilla era dulce y absolutamente deliciosa. Por supuesto, no podíamos dejar de probar unas costillas a la brasa que estaban para chuparse los dedos. La relación calidad-precio es excepcional, ¡y la atención de los camareros también!

Hablando de atención, un agradecimiento especial a Luisa, quien nos atendió como reyes. La amabilidad y el cuidado de ella hicieron que la experiencia fuera aún más especial. La comida tenía ese toque de casa, y con una comida de 10-20€ por persona, es difícil pedir más. Eso sí, hay que mencionar que, aunque el ambiente es bastante acogedor, no cuentan con aire acondicionado ni ventiladores, y hoy hacía un poco de calor dentro. Así que si vas, prepárate para un poco de calorcito.

Por otro lado, hay que ser realista. No todo es perfecto. Escuché a otros comensales comentando sobre un pollo asado que estaba más que recalentado, lo cual no suena bien en absoluto. Pero bueno, no podemos dejar que una mala experiencia de otros nos tire abajo. Yo, por lo menos, me quedo con la buena onda del lugar y con ganas de volver. Si decides ir, te recomiendo sin duda la tabla de salchichas junto a unas papas arrugadas con mojo.

¿Te preguntas dónde encontrar este acogedor lugar? Se sitúa en C. Bethencourt, 1, 38290 La Esperanza, Santa Cruz de Tenerife. Así que, si estás por la zona después de visitar el Teide, no dudes en hacer una parada por allí. ¡Te va a encantar!

Bodegón Campestre

Qué tipo de comida se ofrece en el Bodegón Campestre

Ya te digo, Bodegón Campestre es un lugar que no puedes dejar pasar si estás en Tenerife. Nos encanta este sitio; tanto la comida como el ambiente son simplemente increíbles. Habíamos estado allí hace 18 años y, en este nuevo viaje, no podía faltar una visita. ¡Y qué sorpresa! Sigue igual o mejor. No quiero que te lo cuente yo, pero la calidad de la comida es de 10 y el servicio ni hablemos, también se lleva las cinco estrellas. Cada vez que voy, me sorprende lo bien que se mantiene este lugar.

Si pasaste un día explorando el Teide, tienes que parar aquí. Cada vez que hemos ido, la atención de los camareros ha sido un acierto total; ellos siempre nos han recomendado lo mejor. Aquella carne estaba de muerte... No olvides probar las croquetas, ¡son simplemente deliciosas! Y eso sin mencionar el secreto ibérico y la presa ibérica. Tienes que hacerte un favor y probar esas patatas fritas caseras, porque le dan un toque especial a cualquier plato. En serio, ¡no te olvides de dejar espacio para el postre casero! Te vas a ir rodando, pero valdrá la pena.

Una de las cosas que más me alegra es ver cómo un restaurante como este, que ha estado en la escena tanto tiempo, lucha para mantener la calidad de sus productos y el mejor trato. Platos como las tablas de salchichas, mojo y el vino son una delicia, y el pollo que hacen es espectacular. Siempre es una buena idea llamar y asegurarte de que tengas tu mesa, ¡que suele llenarse rápido! Y si estás pensando en el aparcar, ¡no te preocupes! El aparcamiento es gratuito y, aunque a veces es pequeño, ¡nosotros siempre hemos encontrado sitio sin problemas!

Y ya que me preguntas, el Bodegón Campestre ofrece una combinación de carnes a la brasa, tablas de salchichas, y no te puedes perder las papas arrugadas con mojo. Además de eso, tienen unas ensaladas frescas y platos de costillas de cerdo y churrasco de ternera, que hacen de cada visita una experiencia diferente y deliciosa. Así que, de verdad, si no has probado este lugar, ¡¿qué esperas?! Te aseguro que no te arrepentirás.

Bodegón Campestre

Qué especialidades canarias puedo probar en este restaurante

Y bueno, si estás buscando un lugar que merezca la pena, Bodegón Campestre es una maravilla. ¡Este sitio tiene 5 estrellas por una razón! La comida es simplemente deliciosa, con cada sabor en su punto. Eso sí, no te lances a pedir muchos entrantes porque lo que realmente brilla aquí son las carnes a la parrilla. Ojo, ¡no te olvides de pedir esa cerveza fría que te sirven en un vaso congelado! Es un detalle que te hace sentir fresquito mientras disfrutas de la mejor comida. Y para cerrar la experiencia, el Barraquito es esencial, especialmente para el que conduce, porque aquí te vas a sentir muy agusto después de comer.

La atención también es sobresaliente. Los camareros son super amables, y eso suma muchísimo. Te cuento que fuimos sin reserva un viernes a la 1:58 de la tarde y, en cinco minutos, ya teníamos mesa. Eso sí es servicio rápido, ¿no? La comida siempre sorprende, aunque tengo que decir que el solomillo de ternera estuvo un pelín regular, pero el resto es de lo mejor que he probado. ¡Así que 100% recomendable!

Si te vuelves a pasar por ahí, no puedes dejar de probar las carnes a la brasa; son de calidad excepcional. Tienen una gran variedad que te dejará perplejo. Vives el paraíso carnívoro mientras disfrutas de un ambiente acogedor. Y no te preocupes por el precio, la relación calidad-precio es muy buena, así que salirás feliz, sin hambre y sin gastar una fortuna.

Aparte de las carnes, si quieres conocer un poquito de la gastronomía canaria, aquí puedes probar cosas como papas arrugas y chistorra, que son muy populares. Lo clásico del lugar, como esas famosas tablas de madera, no te lo puedes perder. Las ensaladas son también abundantes, así que aquí apuestan bien por lo canario y por un buen servicio que te deja satisfecho. ¡Ya estás tardando en hacer planes y acercarte a disfrutar de todo esto!

Bodegón Campestre

Cuánto tiempo lleva en funcionamiento el Bodegón Campestre

Y si hablamos de lo mejor que tiene el Bodegón Campestre, no podemos dejar de mencionar la carne. En serio, la calidad es de 10. Si te gusta el buen asado, tienes que probar el solomillo de cerdo y el churrasco de res; son jugosos y tienen un sabor a brasa que no puedes dejar pasar. Y ni hablemos de las papas fritas caseras, crujientes y perfectas, especialmente si las acompañas con ese mojo picante que te hace sentir vivo. Si todavía te queda espacio, no te olvides de pedir el barraquito especial de la casa, que está preparado por un chico de la barra que es un encanto. ¡Imposible no volver!

El servicio en este sitio ha dado un salto impresionante. Siempre han sido buenos, pero ahora te tratan como si fueras de la familia. Carlos, uno de los camareros, se lleva las palmas por su simpatía y profesionalidad. La atención es rápida y siempre están atentos a que no te falte nada. Un camarero tan amable marca la diferencia, ¿verdad? Diez puntos para el equipo en ese sentido. Además, la atmósfera es super acogedora, con varios espacios que hacen que te sientas cómodo y relajado. Es perfecto para una comida familiar o una salida con amigos.

Y hablemos de precios porque, seamos sinceros, eso también cuenta. Los platos están en el rango de 10-20 €, lo que lo vuelve un lugar muy asequible para disfrutar de buena comida sin que se te dispare la cuenta. Y aunque a veces puede ser un poquito complicado encontrar estacionamiento, hay un aparcamiento gratuito justo detrás del restaurante, lo que hace que la experiencia sea aún más conveniente. Si, además de todo, te invitan a un chupito al final, sabes que quieres volver.

¿Y cuánto tiempo lleva funcionando el Bodegón Campestre? A pesar de no tener ese dato exacto, lo que sí puedo decirte es que, por todo lo que he escuchado y probado, parece que han estado haciendo las cosas bien durante mucho tiempo, logrando que se convierta en uno de los favoritos de la zona. Así que, si no lo has hecho ya, ¡hazte un favor y ve a disfrutar de todo lo que tienen para ofrecer!

Bodegón Campestre

Cuál es la dirección exacta del Bodegón Campestre

Imagínate esto: llegas a Tenerife y tu amigo canario, con toda la confianza del mundo, te sugiere Bodegón Campestre como un imprescindiblemente delicioso. Lo teníamos apuntado en un papelito y, honestamente, dudamos un poco cuando nos elevamos hasta la otra punta de la isla. Pero te juro que valió cada minuto del trayecto. La experiencia gastronómica allí fue sin dudas la mejor de todo nuestro viaje. De verdad, la calidad de la comida es simplemente excelente: disfrutamos de una ensalada fresca, un caldo que reconforta el alma, chistorra jugosa, papas y un churrasco de otro nivel. Todo eso con un servicio que te hace sentir como en casa. Aunque lo más complicado fue irnos sin la famosa receta de su mojo —“el secreto mejor guardado del bodegón”, nos dijeron—, ¿te imaginas lo buena que debe ser?

Aparte de todo esto, si eres amante de la carne, este es tu lugar ideal. Te sirven carne de calidad a un precio más que razonable. El servicio es rápido y la atención del camarero fue de 10. Nos sorprendió lo bien que estaba todo presentado, especialmente la tabla con morcilla y chorizo que apareció en llamas: simplemente espectacular. Y, por si fuera poco, el ambiente es tranquilo y bonito, ideal para disfrutar de una buena cena. La combinación de comida, servicio y precio hace que no pueda dejar de pensar en volver y repetir la experiencia.

Ah, y hablando del parking, a veces puede ser algo complicado, pero, si llegas antes de la 1:30 PM, seguro que encuentras sitio fácilmente.

¿Y sabes dónde se encuentra exactamente? El Bodegón Campestre está en C. Bethencourt, 1, 38290 La Esperanza, Santa Cruz de Tenerife. Así que ya sabes, ¡no te lo puedes perder!

Bodegón Campestre

El restaurante cuenta con estacionamiento

Y la verdad es que Bodegón Campestre es todo un hallazgo. Cuando llegamos a La Esperanza, no sabíamos exactamente qué esperar, pero la experiencia superó nuestras expectativas. La comida está a otro nivel, desde las carnes a la brasa que son simplemente divinas hasta las ensaladas frescas que acompañan todo a la perfección. Y ni hablar de los postres caseros, que son una delicia auténtica. Lo mejor de todo: ¡los camareros son de lo más amables! Te hacen sentir como en casa y están siempre dispuestos a ofrecerte lo que necesites.

Es cierto que los precios pueden parecer un poco excesivos, especialmente si se compara con otros lugares de la zona. Pero bueno, también hay que entender que el producto que ofrecen es de primera calidad. Al final del día, la relación calidad-precio no está tan mal, ya que normalmente no sueles pagar más de 20 euros por persona si te contenés un poco. ¡Y eso por la gran cantidad de comida que te sirven! Personalmente, creo que vale la pena darse ese gusto de vez en cuando.

Claro, no todo es perfecto. En nuestra última visita, uno de nuestros amigos tuvo un pequeño inconveniente con el servicio; le trajeron su plato equivocado y le costó un poco conseguir la atención del camarero. Pero, oye, esto puede pasar en cualquier lugar, ¿no? Lo importante es que la comida fue deliciosa y al final, eso es lo que cuenta. Aunque sí, un pequeño detalle a mejorar sería ofrecer la carta con los precios; a veces es incómodo tener que preguntar siempre.

Y sobre la pregunta que todos hacen cuando van a un restaurante: ¿hay estacionamiento? Bueno, he escuchado que el lugar tiene un par de opciones cerca, pero puede que no siempre encuentres un espacio fácilmente. Así que, si planeas ir, quizás mejor vayas con paciencia para aparcar o considera ir en taxi. Al final, todo es parte de la aventura de disfrutar de una buena comida en Bodegón Campestre. ¡No dejes de probarlo!

Bodegón Campestre

Es fácil encontrar el Bodegón Campestre

Te cuento que, si buscas un lugar de 5 estrellas para disfrutar de buena comida, Bodegón Campestre es la opción perfecta. Desde que llegas, sientes el encanto del sitio; tiene una historia que se respira en el ambiente. El personal es maravilloso y muy atento, siempre dispuesto a recomendarte lo mejor del menú. ¡Y la comida! Vaya si es una delicia. Cada plato que probamos fue un festival de sabores que nos dejó encantados.

Una vez, llegamos bastante tarde por un problemilla de tráfico, y pensé que nos iban a mirar mal. Pero no, todo lo contrario. A pesar de la hora, el trato fue realmente amable y ellos se aseguraron de que disfrutáramos cada bocado, a pesar de que, por cierto, cerraban a las 17h. ¡Eso sí que se agradece! La limpieza y la presentación de los platos también son dignos de mención, así que ¡felicidades a ese gran equipo!

Y la verdad es que hasta cuando están a tope, como nos pasó una vez que fuimos a las 16h, la atención sigue siendo de 10. La camarera que nos tocó fue increíblemente atenta, sugiere platos que jamás pensarías y que te vuelven loco. Las papas arrugadas y el barraquito son un must. La única pega podría ser el aparcamiento, ya que encontrar plaza puede ser un poco complicado, pero hay opciones de aparcamientos gratuitos cerca. Así que, si te preguntas si es fácil encontrar el Bodegón Campestre… ¡un poco denso en el tema del aparcamiento, pero la experiencia sin duda compensa cualquier inconveniente!

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Fotografías Bodegón Campestre

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